Tipos de probióticos

Hasta la década de 60, no se habían detectados muchos tipos de probióticos. En esta época los únicos microorganismos identificados como microflora intestinal eran los clostridios, lactobacilos, enterococos y escherichia coli.

Años después, las investigaciones científicas localizaron trillones de otros microbios que viven en nuestro organismo. No todas ellas son bacterias probióticas, pero los patógenos (microbios malos) se mantienen bajo control gracias a las que si contienen propiedades probióticas.

Las bacterias probióticas se identifican principalmente por su género, especie y cepa. El probiótico acidophilus es el más conocida, pero existen muchas otras variedades de microorganismos beneficiosos para la salud. De hecho, hay más de 400 especies diferentes, cada una con miles de cepas, que viven en una relación simbiótica mutuamente beneficiosa con nuestro sistema.

Antes de entrar en los detalles sobre cómo funcionan los probióticos, sus beneficios y contraindicaciones, vamos a explicar algunos de los tipos de bacterias probióticas más comunes que habitan en nuestro sistema y que también se encuentran en los alimentos y suplementos probióticos.

Tipos de probióticos y usos principales

Lactobacilos

Lactobacillus es un tipo de bacteria probiótica amigable que utiliza nuestro organismo para combatir enfermedades y digerir eficazmente los productos lácteos. Se calcula que hay aproximadamente más de 50 especies diferentes del lactobacillus.

Constituyen una parte muy importante del grupo de bacterias del ácido láctico que ayudan a descomponer la lactosa y el azúcar en el cuerpo, convirtiéndolos en ácido láctico para facilitar la digestión.

A través de la producción de ácido láctico, las bacterias probióticas lactobacillus crean un entorno más proclive para el crecimiento de otros microbios probióticos. Recientes investigaciones señalan que especies y cepas específicas como L. acidophilus, L. acidophilus DDS-1, L. bulgaricus, L. rhamnosus, L. gasseri, L. rhamnosus GG, L. casei, L. salivarius y L. johnsonii juegan un papel importante en nuestra salud.

Esta bacteria la podemos encontrar principalmente en alimentos fermentados y productos lácteos como quesos blandos y yogur, pero también están presentes de forma natural en el sistema urinario y digestivo de nuestro cuerpo.

El consumo de cepas de lactobacilos probióticos en forma de alimentos o suplementos probióticos genera una gran variedad beneficios en tratamientos para la salud tales como:

  • Tratamiento y la prevención de la intolerancia a la lactosa
  • Colesterol alto
  • Síndrome del intestino irritable
  • Problemas digestivos e infecciones por levaduras
  • Diarrea relacionada con antibióticos
  • Diarrea del viajero
  • Diarrea infecciosa
  • Infecciones respiratorias, vaginales y del tracto urinario
  • Trastornos de la piel como el acné, las ampollas, el eczema y las llagas.

Saccharomyces Boulardii

En realidad, no es una bacteria, sino más bien un tipo de hongo conocido por sus características medicinales para diversos tratamientos y afecciones de la salud. Saccharomyces boulardii pasa por el sistema sin habitarlo, lo que lo convierte en un microbio probiótico de alta calidad.

Uno de sus máximos beneficios son sus propiedades antiinflamatorias, que ayudan a mantener un intestino sano y saludable. También es eficaz en los tratamientos para el acné, y para reducir los efectos secundarios del tratamiento de Helicobacter pylori. Además, ayuda a mejorar la actividad en los intestinos delgado y grueso.

Las investigaciones científicas han observado que Saccharomyces boulardii protege al huésped contra microorganismos patógenos como E. coli y salmonella. Está recomendando en tratamientos para la diarrea aguda, la diarrea del viajero y así como otros problemas gastrointestinales causados por los antibióticos.

Bacillus Coagulans

Bacillus coagulans al igual que los Lactobacillus ayudan al cuerpo a producir ácido láctico, pero rara vez se utilizan como probióticos o en la producción comercial de alimentos.

Estas bacterias poseen la habilidad de generar endosporas, las cuales se desarrollan en células vegetativas que se multiplican inmediatamente, formando capas externas resistentes cuando las condiciones no son propicias.

Las celulas ayudan a aumentar la capacidad del sistema inmunológico para combatir los patógenos, por lo que se pueden añadir Bacillus Coagulans en productos con condiciones desfavorables (como alimentos y bebidas), para aumentar su vida útil.

Las cepas de Bacillus coagulans actúan como probióticos dietéticos y ayudan a prevenir las infecciones respiratorias, retrasan la formación de células cancerosas, alivian los síntomas de las enfermedades gastrointestinales, además de aumentar la eficacia de las vacunas y mejorar el sistema inmunológico.

Tipos de cepas probioticos más frecuente

Bifidobacteria

Las Bifidobacterias probablemente son el tipo de bacterias probióticas más populares ya que se encuentran en un gran número de alimentos y suplementos probióticos, además de ser muy útiles en la industria alimentaria.

Originariamente, las bifidobacterias se encontraron en la flora intestinal de los bebés amamantados, apoyándose en la teoría de que el ácido láctico era beneficioso para los seres humanos y que debía enriquecerse con la edad.

Además de ser bacterias generadoras de ácido láctico, algunas cepas también producen ácido acético, un ácido graso de cadena corta que proporciona energía adicional al huésped, favoreciendo el proceso de digestión de los alimentos y desintoxicando la bilis.

Más de 30 especies de bifidobacterias habitan en el tracto oral, gastrointestinal y vaginal de los mamíferos, incluidos los humanos. Gracias a su efectividad para combatir los patógenos en el cuerpo, resultan muy útiles para mejorar la salud de las bacterias beneficiosas que recubren los intestinos.

Las cepas específicas de bifidobacterias son efectivas para prevenir y tratar una amplia gama de trastornos gastrointestinales y de otro tipo como:

  • Infecciones intestinales
  • Algunos tipos de diarrea
  • Psoriasis
  • Síndrome de fatiga crónica
  • Caries dentales
  • Lípidos bajos en sangre
  • Intolerancia a la glucosa
  • Trastornos del tránsito colónico
  • Adenomas colónicos
  • Cáncer.

Streptococcus Thermophilus

Esta cepa se utiliza principalmente para la fabricación de productos lácteos, sobre todo yogur y queso mozzarella. Desempeña un papel importante en la estimulación del sistema digestivo, actúa con complemento del crecimiento en los niños, previene la inflamación del intestino delgado y ayuda a preservar la microecología del sistema digestivo.

Esta especie bacteriana está transitoriamente presente en los intestinos y trabaja en sinergia con las cepas de lactobacilos, por lo que también está clasificada como bacteria del ácido láctico.

Actúa descomponiendo la lactosa para producir grandes cantidades de la enzima lactasa (que digiere los azúcares de la leche), ayudando con los síntomas de intolerancia a la lactosa y malestar gástrico.

Dado que el streptococcus thermophilus trabaja en común con L. bulgaricus para procesar nutrientes que promueven el crecimiento y ayudan a disminuir los síntomas de los problemas intestinales y la intolerancia a la lactosa, se añade en suplementos beneficiosos para la salud, sobre todo en el yogur probiótico y quesos blandos.

Las personas que sufren de insuficiencia orgánica son los principales candidatos para este probiótico en particular, especialmente aquellas que tienen pancreatitis aguda.

Leuconostoc Mesenteroides

Leuconostoc Mesenteroides se utiliza frecuentemente en la industria de procesamiento de alimentos para la fermentación de kéfir y chucrut y la producción de algunas clases de queso, trabajando simbióticamente con otras bacterias de ácido láctico como lactobacillus.

Transforma la sacarosa en ácido láctico, que es lo que da a los productos fermentados su sabor ácido distintivo y una mejor calidad de conservación.

Las cepas probióticas de leuconostoc se ingieren a través de varios tipos de suplementos y alimentos probióticos, que contienen bacterias vivas y muertas, así como metabolitos de estos microorganismos.

Además de su capacidad para promover la producción de ácido láctico en el cuerpo, cepas específicas como la leuconostoc mesenteroides también ofrecen beneficios en el tratamiento de trastornos hepáticos como la cirrosis y la fibrosis. Los estudios han demostrado que uno de los grandes beneficios del Leuconostoc son sus potentes efectos antimicrobianos.

Enterococcus Faecium

Enterococcus-Faecium es otro género de bacterias que se encuentra en el tracto intestinal de los seres humanos y de los animales. Este organismo es muy resistente a los antibióticos y a los agentes antimicrobianos, así como al calor y a las altas concentraciones de sales biliares.

Los estudios indican que esta cepa puede ayudar a reducir los niveles de LDL o colesterol malo en el cuerpo. Aunque es un huésped transitorio, E. faecium es un residente natural bienvenido en el cuerpo humano, y cepas específicas como E. faecium SF68 y E. faecium M-74 se consideran probióticas.

Qué alimentos tienen probióticos

Nuestros intestinos albergan alrededor de 500 millones de bacterias, algunas de las cuales son buenas y otras malas. Mientras más bacterias buenas tengamos en nuestro intestino, más fuerte será nuestro sistema inmunológico.

Los probióticos suelen denominarse «bacterias buenas» porque ayudan al cuerpo a absorber importantes vitaminas y minerales, entre los que destacan el calcio, el hierro y las vitaminas A, D, E y K.

Por lo general, cuando oímos hablar de estos microorganismos, pensamos en yogures o suplementos. Sin embargo, hay multitud de tipos de probióticos procedentes de otras fuentes en las que podemos encontrar estas de bacterias intestinales como la gama de alimentos cultivados y fermentados.

La dieta moderna carece de alimentos que sirvan para nutrir a las bacterias intestinales de una manera saludable. Esto se debe a que muchos de nuestros alimentos están pasteurizados o bien creados en laboratorios.

Consumir alimentos y bebidas ricas en probióticos en nuestra dieta es una manera sencilla de mejorar las bacterias intestinales y mantener equilibrado nuestro sistema digestivo.

Echa un vistazo a este video para conocer los diferentes tipos de probióticos y entender la importancia tanto de éstos como de los alimentos fermentados.

Principales tipos de probióticos presentes en alimentos

Los alimentos probióticos son muy buenos para mantener una flora intestinal saludable. Esto da lugar a una digestión saludable, una piel sana, salud metabólica, un buen estado de ánimo en general, una pérdida de peso más fácil, por mencionar sólo algunos.

A continuación, hemos elaborado lista con los tipos de probióticos que están presentes en los alimentos.

Yogurt

El yogur cultivado es uno de los alimentos probióticos más comúnes y conocidos, especialmente el hecho en casa. Al elegir un yogur de un supermercado, debemos leer la etiqueta. Muchas de las marcas populares contienen altos niveles de jarabe de maíz con fructosa, edulcorantes artificiales y sabores artificiales. Al igual que con la mayoría de los alimentos, las indicaciones de propiedades saludables en el envase no significa necesariamente un mayor valor nutricional.

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Queso

Los quesos fermentados blandos como el parmesano, el gouda y el suizo pueden contener bacterias «buenas». El queso probiótico es una buena elección para los ancianos, ya que el consumo diario de una rebanada de Gouda probiótico durante cuatro semanas aumenta y mejora el sistema inmunitario. Además, el queso cheddar que contiene cepas probióticas de L. casei y L. acidophilus contiene propiedades inhibitorias que ayuda a mantener niveles saludables de presión arterial.

Leche de soja

La soja contiene naturalmente algunos beneficios probióticos, sin embargo, los nuevos productos de leche de soja en el mercado han añadido cultivos vivos adicionales. Éstas se reconocen por tener «culturas vivas y activas» en su etiqueta.

Chocolate negro

El chocolate negro contiene probióticos y antioxidantes para mantener su estómago sano y su diente dulce satisfecho. Es uno de los tipos de probióticos más fáciles de consumir.

Aceitunas

Las aceitunas en salmuera tienen grandes cantidades de probióticos. Esto se debe a que la salmuera permite que los cultivos probióticos prosperen.

Ginger Ale

Esta bebida gaseosa, naturalmente fermentada y probiótica se originó en Inglaterra en el siglo XIX. La cerveza de jengibre se considera como no alcohólica porque contiene menos del 0,5% de alcohol. Tiene una pequeña cantidad de alcohol como resultado del proceso de fermentación. Hay soda alternativa disponible en los supermercados.

Sopa miso

El miso es una pasta hecha de habas de soja fermentadas y cebada o malta de arroz que se utiliza en la cocina nipona, además de ser uno de los pilares de la medicina tradicional japonesa. Añadir una cucharada de miso sobre un poco de agua caliente es una sopa excelente, rápida y rica en probióticos.

Sauerkraut

Tradicionalmente elaborado con col fermentada y, a veces, con otras verduras, el chucrut no sólo es extremadamente rico en cultivos vivos saludables, sino que también puede ayudar a reducir los síntomas de alergia. El chucrut también es rico en vitaminas B, A, E y C.

Kefir

El kefir probiótico es muy similar al yogur. Es un producto lácteo fermentado que es una combinación única de leche de cabra y granos de kéfir fermentados. Es alto en lactobacilos y bacterias bífidas y también es rico en antioxidantes.

Kombucha

Es una bebida fermentada a base de té, azúcar, bacterias y levaduras que contiene una gran cantidad de bacterias intestinales sanas, a veces conocida como té de champiñón kombucha.

El Kombucha no es un hongo, es una colonia de bacterias y levaduras. El té de Kombucha se hace añadiendo la colonia al azúcar y al té, y dejando que la mezcla fermente. Esta bebida probiótica ayuda a aumentar nuestra energía, mejorar el bienestar e incluso favorece la pérdida de peso.

Sin embargo, el té de kombucha puede no ser beneficioso, especialmente para aquellos que han tenido problemas con la cándida.

Microalgas

Aunque esto no es exactamente un alimento, contiene muchos beneficios si lo añadimos a nuestro batido de la mañana. Por microaglas nos referimos a los súper alimentos vegetales de origen marino como la espirulina, la chorella y las algas verde-azuladas.

Pepinillos

Los pepinillos verdes son común una excelente fuente de probióticos. La lacto-fermentación es un método tradicional de elaboración de encurtidos sin vinagre. Los pepinillos hechos de esta manera son vivos y ricos en probióticos.

Tempeh

Se trata de un plato indonesio elaborado con soja fermentada y rica en probióticos. El tempeh puede ser un buen sustituto de la carne o el tofu. Es una excelente fuente de vitamina B12 y la podemos consumir salteada, horneada o desmenuzada en ensaladas

Kimchi

Un plato coreano de col picante encurtida muy similar al chucrut encurtido. Es una col fermentada extremadamente picante y agria y se sirve normalmente como acompañamiento de las comidas. También es una buena fuente de betacaroteno, calcio, hierro y vitaminas A, C, B1 y B2. Posiblemente es uno de los mejores alimentos probióticos que podemos incluir en nuestra dieta.

Kvass

Kvass es una bebida fermentada, baja en alcohol, hecha de harina de centeno o pan con malta. Está clasificada como una bebida sin alcohol según las normativa de algunos países del este de Europa, ya que el contenido de alcohol de la fermentación es normalmente inferior al 1,2%.

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