Millones de personas sufren cada año resfriados, gripes y malestares estomacales. Estudios científicos demuestran que estas dolencias podrían estar provocadas por la falta de bacterias buenas en el estómago. Por suerte, existen una amplia variedad de suplementos que podemos tomar para aumentar la cantidad de bacterias buenas y mejorar nuestra salud. Continúa leyendo si quieres tener más información sobre estos microorganismo y saber para qué sirven los probióticos.

¿Qué son los probióticos?

Los probióticos son unos microorganismos vivos que protegen el intestino, o el tracto gastrointestinal, y contribuyen al bienestar general. De hecho, en nuestro organismo habitan trillones de bacterias amigas tanto en el intestino y como por todo el cuerpo.

Podemos afirmar que gran parte de lo que estamos hechos son bacterias. Cada persona contiene un ecosistema único de microbiota, y la diversidad de cepas que albergamos va cambiando a lo largo de la vida o incluso repentinamente en pocos días.

Es cierto que puede resultar extraño pensar que podemos tratar e incluso prevenir enfermedades mediante el uso de bacterias.

Nuestro cuerpo contiene billones de bacterias, algunas son buenas y otras son malas. Cuando el número de bacterias buenas comienza a disminuir debido al uso de antibióticos o por una dieta deficiente, las probabilidades de ponerse enfermo aumentan.

Está demostrado que los suplementos probióticos proporcionan grandes beneficios para la salud, como el apoyo a la salud intestinal e inmunológica y al mantenimiento de una microbiota intestinal equilibrada, importante para el buen funcionamiento del sistema digestivo y de todo el organismo.

En los últimos años, estas bacterias buenas han adquirido una importancia significativa debido a su papel emergente en el apoyo a la salud general.

¿Cómo funcionan los probióticos?

Tomar probióticos ayuda a favorecer la digestión y mantener nuestra flora intestinal. Además de funcionar como barrera intestintal, los probióticos también ayudan para tratamientos para el eccema y las infecciones vaginales y urinarias. Otros de los usos se centran en ayudas para prevenir o reducir las probabilidades de contraer un resfriado o la gripe.

Es importante saber que cada cepa probiótica tiene un uso y una funcionalidad específica. Por ejemplo, para problemas estomacales provocados por antibióticos, viajes o por tener el Síndrome del Intestino Irritable (SII), es recomendable usar probióticos que contengan lactobacillus acidophilus, lactobacillus GG y Lactobacillus coagulans.

para que sirven todos los probioticos

Estos se pueden encontrar en herbolarios, farmacias, tiendas online y en el yogur que está disponible en cualquier supermercado.

En tratamientos para eccemas, hay que tomar un probiótico que tenga lactobacillus acidophilus para ayudar especialmente en niños.

Para evitar resfriados y la gripe, debemos emplear el uso de probióticos que contengan cepas de lactobacillus acidophilus, lactobacillus casei o bifidobacterium lactis.

Millones de mujeres contraen infecciones urinarias o vaginales cada año, muchas de ellas debido al consumo de antibióticos que eliminan tanto a las bacterias malas como a las buenas. Tomar probióticos que contengan Lactobacillus coagulans, lactobacillus reuteri o lactobacillus rhamnosus puede ayudar a prevenir este tipo de infecciones y a disminuir su gravedad.

Más allá de los usos de los probióticos mencionados anteriormente, también se ha demostrado que pueden ayudar a perder peso. Un estudio reciente ha señalado que la cantidad de bacterias buenas dentro del organismo es mayor en aquellos que mantienen un peso saludable y menor en aquellos que tienen sobrepeso. Es por ello, que está empezando a sugerir aumentar el consumo de probióticos para adelgazar.

Aplicaciones de los probióticos

Los probióticos son unos microorganismos beneficiosos que componen las flora oral, intestinal y vaginal . Su presencia permite contrarrestar la proliferación de microorganismos dañinos que pueden provocar infecciones, y también contribuyen a la digestión de los alimentos.

Los probióticos actúan por tres mecanismos principales.

  • Modulan la actividad del sistema inmune intestinal. Los probióticos mejoran la inmunidad cuando es baja, por ejemplo, cuando el sistema inmunitario se está desarrollando en los niños o cuando está envejeciendo en los ancianos.
  • Aumentan la función de barrera de la mucosa intestinal, acentuando la producción de mocos o anticuerpos.
  • Tienen efectos antimicrobianos directos, reemplazan a las bacterias patógenas (fenómeno de competencia), evitando su adhesión a las paredes intestinales.

¿Para qué sirven los probióticos?

Los probióticos principalmente sirven para ayudar a restaurar el equilibrio natural de las bacterias en el intestino cuando una enfermedad o un tratamiento lo interrumpen.

Además de como ya hemos mencionado ayudan a prevenir la diarrea y alivian los síntomas del síndrome del intestino irritable (SII), los probióticos se utilizan en multitud de casos relacionados con la nutrición y la inmunología.

Aquí te dejamos una selección de artículos explicando para qué sirven los probióticos según qué casos.  Haz click sobre el que más te interese para leerlo con más detalle: 

Destacar que los probióticos también se utilizan para otros tratamientos como:

Probióticos para aliviar los síntomas del síndrome del intestino irritable.

Recientes análisis concluyen que mejoran la condición general de los pacientes, principalmente al reducir la frecuencia e intensidad del dolor abdominal, la flatulencia, la hinchazón, y la regulación del tránsito intestinal.

Además de aliviar los síntomas de una inflamación intestinal por antibióticos o la diarrea provocada por una colitis ulcerosa.

Prevenir la recurrencia en caso de pouchitis.

Pouchitis es una inflamación recurrente de la bolsa ileal, como consecuencia del tratamiento quirúrgico de la colitis ulcerosa. Los estudios realizados para evaluar los efectos preventivos de los probióticos sobre la pouchitis, concluyeron que éstos tenían un efecto protector.

Probióticos para infecciones por Helicobacter pylori.

La infección con Helico pylori está muy extendida. Es la causa de muchas gastritis y la mayoría de las úlceras pépticas. Estudios han demostrado la eficacia de los probióticos para reducir los efectos del tratamiento para helicobacter pylori.

Además de su utilidad para curar esta infección también aumentan las posibilidades de recuperación, mejoran el tratamiento y mitigan sus efectos adversos.

Tratar o prevenir infecciones vaginales.

Un desequilibrio de la flora vaginal crea un caldo de cultivo para los patógenos y generalmente produce vaginitis. Las investigaciones han llegado a la  conclusión de que el uso de cepas probióticas de lactobacilos es más eficaz que un tratamiento con antibióticos.

Recientemente se ha publicado una investigación para evaluar la eficacia de los probióticos en la vaginosis bacteriana en mujeres embarazadas, señalando que el consumo de probióticos reduce el riesgo de infección genital en un 81%, reduciendo la inflamación de las paredes vaginales o para restablecer una flora vaginal baja.

Prevenir el eccema atópico en niños en riesgo.

Los estudios publicados demuestran que los suplementos de Lactobacillus, de Lactobacillus sakei o una combinación de Bifidobacterium bifidum y Lactococcus lactis reducen la incidencia de eczema en los niños.

Estimula el sistema inmune.

Hoy en día existe evidencias (experimental y clínica) que demuestran que los probióticos interactúan con el sistema inmunológico, no se limitan exclusivamente al sistema digestivo.. Los resultados de varios ensayos clínicos indican que las bacterias del ácido láctico estimulan la producción de varios anticuerpos en el cuerpo . Por ejemplo, los suplementos de Lactobacillus GG proporcionan una protección contra las infecciones del tracto respiratorio.

Probióticos para el estreñimiento.

Los resultados de los 6 estudios demostraron que las cepas de Bifidobacterium lactis , Lactobacillus casei y Escherichia coli mejoraron la consistencia y frecuencia de las heces en adultos y que una cepa de Lactobacillus casei produjo estos efectos en niños.

Uso de probióticos para la enfermedad de Crohn.

Cuando es necesario, las personas con enfermedad de Crohn pueden recibir tratamiento quirúrgico. Sin embargo, hay casos de recaídas en los años posteriores a la cirugía. Como la enfermedad se asocia con un desequilibrio de la flora intestinal , la suplementación con probióticos se ha considerado como una solución para reducir el número de recaídas.

Reducción del colesterol.

Un estudio reciente indica que la toma de probióticos en conjunción con el selenio puede reducir el colesterol total de la sangre en un 12% después de 1 año de tratamiento.

Contribuir al tratamiento del acné.

La Comisión Europea ha autorizado el uso de levadura boulardii como tratamiento complementario para ciertas formas crónicas de acné.

Vídeo usos de los suplementos probióticos y para qué se utilizan en la salud

Referencias