Los probióticos son unas bacterias vivas que se encuentran de manera natural en el intestino, así como en determinados alimentos y suplementos. Cuando se toman en cantidades adecuadas, proporcionan un beneficio de salud a la persona.

Tanto si estás buscando ayudar a tu sistema inmunológico, disminuir el riesgo de enfermedad o simplemente quieres favorecer y mejorar tu salud, los probióticos son uno de los mejores suplementos que puedes incorporar a tu rutina diaria.

Definición probióticos

El significado de los probióticos hace referencia a unos microorganismos vivos beneficiosos para la salud, que promueven el equilibrio intestinal y mejoran el sistema inmunológico combatiendo enfermedades y dolencias.

Dentro de nuestro intestino habitan trillones de microorganismos vivos que componen el microbioma. Muchas de estas células bacterianas están consideradas como buenas ya que favorecen la función inmunológica, facilitan la absorción de nutrientes y ayudan en la síntesis de neurotransmisores clave y otros compuestos.

El origen del término probiótico proviene del griego clásico y se compone de  dos palabras: «Pro» que significa, “para”, “promoción” y «biótico», que significa “vida”, formando una palabra que hace referencia a “provida”, “promotor de la vida”, pero ¿qué es un probiótico?

Los probióticos hacen referencia a unos microoganismos de más de 500 tipos diferentes de bacterias que mejoran el sistema inmunológico.  Nuestro cuerpo está repleto de bacterias, tanto buenas como malas. El sistema digestivo del ser humano tiene alrededor de 400 tipos de bacterias probióticas que son capaces de disminuir/inhibir el crecimiento bacteriano dañino y promover un sistema digestivo sano y equilibrado.Por este motivo los probióticos se definen como bacterias buenas.

qué son los probioticos

A menudo pensamos en las bacterias como gérmenes dañinos y sin embargo, las bacterias probióticas ayudan a que el cuerpo funcione correctamente.

Nuestro sistema digestivo alberga alrededor de 2.000 tipos diferentes de bacterias. Investigaciones científicas han demostrado que los probióticos favorecen la función inmunológica, reducen la inflamación, promueven una digestión saludable y mantienen la salud de la piel, especialmente cuando se combinan con prebióticos.

Las bacterias benignas del intestino son responsables de:

  • Producir vitamina B12, butirato y vitamina K2
  • Eliminar microbios malos
  • Producir enzimas que destruyen las bacterias dañinas
  • Estimular la secreción de IgA y de células T reguladoras, que apoyan la función inmunitaria.

Las bacterias del ácido láctico están entre los principales probióticos. Su nombre genérico proviene del hecho de que producen ácido láctico. Incluyen, en particular, lactobacilos (bacterias del género Lactobacillus ), bifidobacterias (bacterias del género Bifidobacterium ) y ciertos estreptococos (bacterias del género Streptococcus ). Las bacterias de este tipo se usan generalmente para la producción de yogur ( Lactobacillus bulgaricus , Streptococcus thermophilus ), chucrut, vegetales lactofermentados y salami ( Lactobacillus plantarum ).

Hoy en día, los probióticos se consumen en alimentos fermentados como el queso o los yogures, o en forma de suplementos dietéticos. Los médicos los recomiendan para ayudar tratar problemas digestivos,  como cuando la flora intestinal está debilitada, personas con estrés, ancianos, diarrea, tratamientos antibióticos o gastroenteritis.

¿Qué hacen los probióticos?

Los probióticos actúan para que nuestro organismo digiera adecuadamente los alimentos. Estos cultivos vivos estimulan la producción de enzimas que convierten los alimentos en nutrientes esenciales, sintetizan vitaminas y mejoran la absorción.

Los probióticos desempeñan un rol fundamental para la salud digestiva, las funciones metabólicas e inmunitarias. Funcionan cómo la primera línea de defensa para evitar enfermedades al ayudar a nuestro sistema inmunológico a bloquear las toxinas, eliminar las bacterias dañinas y descomponer las proteínas causantes de alergias.

Alrededor del 75% del sistema inmunológico de nuestro organismo residen en el tracto gastrointestinal para prevenir que mohos, virus y otras sustancias nocivas tengan acceso a nuestro cuerpo. Es importante tener esto en cuenta ya que afecta directamente a nuestra inmunidad, y en última estancia a nuestra salud en general.

El tracto gastrointestinal se compone tanto de bacterias «buenas» (conocidas como probióticos o microflora) como bacterias «malas». Es aconsejable mantener una proporción saludable de aproximadamente 85% de bacterias buenas y 15% de bacterias malas.

¿Cómo funcionan los probióticos?

Los probióticos rara vez colonizan en el intestino, sino que interactúan con los microbios residentes. A medida que pasan a través del intestino, interactúan con las células intestinales, las células inmunitarias y las sustancias alimenticias, ejerciendo sus beneficios.

Mejoran la salud digestiva y la función inmunológica, incluyendo la reducción de la diarrea asociada a los antibióticos, la resistencia a las infecciones y a la digestión de la lactosa.

Además reducen el  riesgo de eccema y cólicos en los lactantes, así como la enterocolitis necrotizante.

También existen líneas de investigación que señalan beneficios en el control del peso y el control glucémico, la depresión y la ansiedad.

¿Cuáles son los beneficios de tomar probióticos?

Salud digestiva

El primer gran beneficio de los probióticos es el de conseguir una buena salud digestiva.

Por lo general, los probióticos son beneficiosos para el tratamiento y prevención de problemas gastrointestinales. Los aspectos más importantes a tener en cuenta son: el tipo de enfermedad y las especies probióticas (cepas).

Consumir estas bacterias buenas en forma de alimentos o de suplementos, ayuda a protegernos contra las enfermedades intestinales inflamatorias, como la colitis ulcerativa y la enfermedad de Crohn.

Está demostrado que los probióticos son efectivos contra varias formas de diarrea, como la diarrea asociada con antibióticos, diarrea aguda, diarrea del viajero, diarrea infecciosa y otros síntomas de diarrea asociados. Asimismo, sirven para aliviar el estreñimiento.

Por otro lado, se ha confirmado que sirven para reducir el dolor y la gravedad de los síntomas del síndrome del intestino irritable (SII), y ayudan a erradicar el helicobacter pylori.

Disminución de la resistencia a los antibióticos

Las bacterias se vuelven resistentes a los antibióticos debido al sobre exceso de su consumo, a la falta de diversidad entre ellos y el uso inadecuado.

Mediante el consumo de probióticos, ayudamos a reconstruir las bacterias intestinales que se eliminan después de un período de ingesta de antibióticos, además de prevenir los problemas intestinales asociados con los antibióticos.

Por otro lado, los suplementos y alimentos probióticos aumentan la efectividad de los antibióticos y logran que las bacterias que necesita nuestro organismo se vuelvan más resistentes.

Mejoras para la salud mental

El «segundo» cerebro de nuestro cuerpo es el intestino. Esto ha abierto una importante línea de investigación desde que los científicos han descubierto la importancia de la conexión intestino-cerebro.

Recientes investigaciones, destacan la relación entre el intestino y el cerebro, señalando que varias interacciones influyen en algunos trastornos donde está implicada la inflamación, como el trastorno del estado de ánimo, los trastornos del espectro autista, el trastorno por déficit de atención e hipersensibilidad, la esclerosis múltiple y la obesidad.

A pesar que aún no se han realizado estudios en humanos, las primeras investigaciones en animales señalan que los suplementos probióticos ayudan a reducir los síntomas de la ansiedad.

Además, tomar probióticos también podría ayudar a reducir los síntomas de la depresión.

Actualmente se están llevando a cabo estudios en humanos para determinar si los suplementos probióticos pueden mejorar no sólo los síntomas gastrointestinales que se observan en el autismo, sino también los déficits centrales del trastorno, el desarrollo cognitivo y del lenguaje, y la función cerebral y la conectividad.

Disminución de la inflamación

Tanto los probióticos como los prebióticos son un tema continuo de investigación. Cuando se usan en conjunto, los científicos se refieren a ellos colectivamente como simbióticos.

Un reciente investigación sugiere que las Bifidobacterias y las nuevas cepas de probióticos podrían funcionar como un tratamiento para prevenir enfermedades relacionadas con la inmunidad, gracias a su efecto antiinflamatorio.

La inflamación crónica es la raíz de muchas enfermedades. Por eso, es crucial que los probióticos generen ese efecto en el intestino ya que ahí se encuentra el 80 por ciento del sistema inmunológico. Los beneficios inmunológicos de los probióticos parecen ser particularmente útiles para la calidad de vida de las personas mayores.

Beneficios para la piel

Diversas líneas de investigación han señalado los beneficios de los probióticos para la piel.

Los análisis han encontrado que los suplementos probióticos son efectivos en la prevención de la dermatitis atópica pediátrica y el eccema infantil.

Los beneficios cutáneos de los probióticos están relacionados con la reducción de la inflamación observada en las bacterias intestinales sanas. Así el L. casei, una cepa de probiótico puede reducir la inflamación específica de la piel.

Tratamiento de la diabetes

Recientes investigaciones señalan que los probióticos deberían ser tomados en cuenta para el tratamiento natural de la diabetes.

En un estudio realizado sobre 200,000 pacientes, los investigadores confirmaron que el consumo de yogur con probióticos redujo considerablemente el riesgo de desarrollar diabetes.

Además, favorecen a los diabéticos al mejorar la sensibilidad a la insulina y disminuir la respuesta autoinmune que se encuentra en la diabetes.

Top alimentos probióticos

Además de mediante la vía de los suplementos probióticos, podemos añadir alimentos probióticos a nuestra dieta para ayudar a optimizar la salud intestinal. Los alimentos fermentados y los alimentos que contienen probióticos añadidos son la mejor opción para consumir nuestra dosis diaria.

Algunos de los mejores alimentos que incluyen probióticos son:

  • Tempeh
  • Miso
  • Natto
  • Kombucha
  • Queso crudo
  • Kéfir
  • Yogur probiótico
  • Kimchi
  • Encurtidos
  • Chucrut

Por otro lado, hay que tener en cuenta que los alimentos probióticos deben ser bajos en azúcar añadida, conservantes e ingredientes adicionales para obtener el máximo beneficio.

Es posible que incluso si tomamos la mejor bebida probiótica o el mejor yogur probiótico, no contenga los mismos beneficios para la salud si está muy procesado o lleno de aditivos.

Vídeo tipos de alimentos probióticos

¿Qué probióticos son mejores?

Es importante tener en cuenta que los beneficios de una cepa de probióticos pueden ser completamente diferentes a los de otra. De esta forma, hay que saber elegir un probiótico adecuado para tratar un problema de salud específico.

La etiqueta de un producto probiótico, tiene que señalar el género, la especie y la cepa del probiótico. El producto o suplemento tiene que indicar las unidades formadoras de colonias (UFC) en el momento de la fabricación.

Además, es importante tener en cuenta que la mayoría de los probióticos pueden dejan de ser efectivos cuando se exponen a temperaturas elevadas. Por lo que hay que saber cómo conservarlo y almacenarlo en un lugar adecuado.

Cómo comprar probioticos: Aspectos a tener en cuenta

  • Calidad de marca – Es recomendable escoger un producto de marcas ya establecidas, con buena reputación por parte de los clientes y que estén fácilmente disponibles.
  • Alto recuento de UFC – Las dosis de probióticos se miden en unidades formadoras de colonias o UFC. Lo ideal es consumir un mínimo de 5.000 a 10.000 millones de UFC por día para los niños y de 10.000 a 20.000 millones de UFC por día para los adultos. Sin embargo, la dosis puede variar en función del tratamiento, así que hable con su médico para obtener valoración personalizada para su caso.
  • Sobrevivencia y diversidad de cepas – Busque cepas como Bacillus coagulans, Saccharomyces boulardii, Bacillus subtilis, Lactobacillus plantarum, Bacillus clausii y otros cultivos o fórmulas probióticas que garantizan que lleguen al intestino y son capaces de colonizar.
  • Prebióticos e ingredientes suplementarios – Para que las bacterias probióticas crezcan, necesitan de los prebióticos. Los suplementos probióticos de alta calidad tienen prebióticos y otros ingredientes diseñados para apoyar la digestión y la inmunidad. Algunos ejemplos de estos son semillas de lino, semillas de chía,, astrágalo, ashwagandha, semillas de cáñamo, semillas de calabaza, guisantes, jengibre, frijol y cúrcuma.
  • Azúcar – El azúcar no es una buena fuente de alimento para los probióticos. Los prebióticos son la fuente de alimento destinada a mantener vivos a los probióticos. Un simbiótico es un suplemento dietético que contiene tanto prebióticos como probióticos. Los mejores simbióticos contienen almidones y fibras vegetales saludables.
  • Vivo vs. muerto –  Después de la fermentación, el producto puede ser tratado térmicamente, lo que elimina tanto las bacterias buenas como las malas alargando de esta forma la vida útil.

Para ayudarte a encontrar de manera sencilla el probiótico que más te interesa, es recomendable tener en cuenta los puntos que hemos nombrado para adquirir el suplemento que más te va a beneficiar.

Hoy en día hoy, existen muchas posibilidades para comprar probióticos, bien puede ser en una tienda online, como en un herbolario o una farmacia. Podemos encontrar estos suplementos en diferentes formatos como cápsulas, en polvo o incluso gominolas.

Efectos secundarios

Hay que considerar que no todas las cepas tienen efectos beneficiosos, y por tanto hay que investigar sobre ellas antes de empezar a consumirlas.

Como siempre, todos los nuevos regímenes de suplementos deben realizarse bajo la supervisión de un profesional médico.

Entre los efectos secundarios de los probióticos más comunes está la diarrea, que puede aparecer si los tomamos demasiado rápido.

Por tanto, es aconsejable comenzar con una dosis pequeña, como una cucharada de kéfir o una cápsula de probióticos al día, e ir incrementando poco a poco su dosis.

En general, la mayoría de los estudios realizados han demostrado que los probióticos se asocian con muy pocos efectos secundarios de los probióticos y sí con un gran número de beneficios.

Referencias
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22529959

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2095085/

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0740002006002103

https://academic.oup.com/advances/article/8/5/749/4772184